El TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad) es una condición que presentan algunos niños, cerca del 5% de la población escolar, como producto de una disfunción de origen neurobiológico. Es el motivo de consulta más frecuente en Neuropsicología Infantil.

Causas

Se han hallado diferencias en los cerebros de estos niños con respecto a la población que no presenta esta condición, aunque se trata de diferencias que pueden ser muy sutiles. A su vez, no hay un consenso entre los investigadores acerca de sus hallazgos.
Sin embargo, hay un acuerdo generalizado de que el defecto se haya a nivel del funcionamiento de las sinapsis, ese lugar de puente entre las neuronas, donde pasa la información de una a otra.

Se trataría, entonces, más de una disfunción provocada por sinapsis poco eficientes, que de alteraciones estructurales del cerebro.

Descripción

En la comunidad científica se buscan acuerdos con respecto a los criterios diagnósticos y pautas de tratamiento. El DSM-V(1) es la 5ta edición de un manual que clasifica diversos trastornos y condiciones mentales, en la que se describen las características del TDAH.

Se destaca una tríada de alteraciones:

  1. Dificultades atencionales
  2. Hiperactividad
  3. Impulsividad

Sabemos que estas alteraciones pueden presentarse en múltiples condiciones, no sólo en el TDAH. Por ello es tan importante el diagnóstico diferencial.
En este sentido, el manual nos sigue guiando acerca de qué condiciones deben estar presentes en, al menos, los últimos 6 meses:

  1. Los problemas comportamentales mencionados deben haberse presentado desde antes de los 12 años de edad.
  2. Los problemas deben presentarse en 2 o más contextos (institución educativa, hogar, club deportivo, reuniones sociales, etc.)
  3. Se trata de una condición que está afectando de forma significativa la calidad del desempeño académico y/o social.
  4. Esta presentación no se explica por la presencia de otras enfermedades o estados críticos pasajeros.

Los 3 componentes que se mencionan (Inatención/Hiperactividad/Impulsividad) pueden presentarse en diferente grado, o inclusive alguno de ellos ser prácticamente inexistente (como sucede con la hiperactividad ausente en los TDAH hipoactivos)

Esta situación genera, a su vez, la descripción de 3 subtipos:

  1. Presentación combinada, en el que aparecen significativamente alteradas las capacidades atencionales como las de control del movimiento e impulsividad.
  2. Presentación predominante con falta de atención, donde se destacan los problemas atencionales, pero la hiperactividad e impulsividad no son preocupantes.
  3. Presentación predominante hiperactiva/impulsiva, siendo la situación inversa de la anterior: no presenta significativos problemas atencionales, pero sí a nivel de hiperactividad e impulsividad.

¿Se presenta igual en niñas que en varones?

En cuanto al género se estima que por cada niña con TDAH, hay 2 o 3 varones con la misma condición.
Generalmente, son los TDAH masculinos los que se derivan a la consulta, pues en los varones predomina el aspecto más perturbador que es la Hiperactividad/Impulsividad. En las niñas, predomina el aspecto Inatento. Aunque también las niñas no están exentas de la Hiperactividad. Las chicas suelen presentar una Hiperactividad in situ, esto es, inquietas pero en el lugar: se revuelven en su silla, tiran los útiles por descuidos, presentan una Hiperactividad lingüística (verborragia)

¿Cómo se origina?

Diversos factores de riesgo suelen combinarse para la aparición del TDAH. De esta manera, se combina la presencia de factores genéticos con otros que son producto de determinados eventos del ambiente. En estos últimos factores se deben considerar factores pre, peri y post natales.

Si bien hay estudios que indican al factor genético con una presencia superior al 70%, serán los eventos ambientales los que intensificarán o atenuarán el grado de los problemas. Algunos de estos eventos no genéticos pueden ser infecciones prenatales, consumo de sustancias tóxicas por parte de la gestante (tabaco, alcohol, entre otros), plombemia (intoxicación por plomo), eventos vinculados al parto, parto prematuro, enfermedades infecciosas del sistema nervioso central o traumatismos encefálicos.

(1) Asociación Americana de Psiquiatría, Manual diagnostico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5), 5ª Ed. Arlington, VA, Asociación Americana de Psiquiatría, 2014.